Esta mañana he puesto esta palabra como contraseña en el inicio de mi ordenador del trabajo, porque es mi actitud, mi sentimiento en este momento en mi vida.
Cansado de hacer el tonto, de poner la otra mejilla, de aguantar a imbéciles, (tanto masculinos como femeninas).
Estoy harto de trabajar sin medios, teniendo que poner la sonrisa, la carita de niño bueno, cuando lo que deseo hacer es mandarlo todo y a tod@s a la mierda.
Cansado de tener que cumplir con mi trabajo, cuando los de arriba no cumplen con su parte, cuando dejan de pagarme el sueldo que me corresponde.
Estoy cansado de trepas, de gentes que arañan, que les importa poco el que tenga a su lado, así lo conozcan de mucho o de poco.
Me avergüenzan estas personas sin escrúpulos, las cuales, su único motivo, en este momento, es posicionarse, pisar al de al lado, hacerse notar, ¡cuanto daño estáis haciendo!, pero tened algo en cuenta: NADIE SE VA DE ESTE MUNDO SIN SABER QUE HA ESTADO EN ÉL
Siempre lo digo: si algún día me toca la Primitiva, me tendrán que escayolar los dos brazos, de la de cortes de manga que voy a dedicar a tant@ impresentable.
Recuerdo como mi padre, días antes de irse al cielo me decía: ‘Hijo, no te fíes ni de mí que baje del cielo’. Cuanta razón tenías, papa.

Animo gordo!!! Aguanta como puedas. Son pruebas que te pone la vida. Besos